REFLEXION SOBRE LA ELABORACION DE UNA GUIA DEL ALUMNO Y UNA UNIDAD DIDACTICA POR EL TUTOR ONLINE

La actividad desarrollada a lo largo de esta semana, consistente en la elaboración de una unidad didáctica y una guía del alumno, se ha desarrollado de manera colectiva, experiencia que en mi opinión ha resultado positiva, si bien, no exenta de dificultades, donde se ha puesto a prueba nuestra capacidad de trabajo en equipo, nuestra responsabilidad a la hora de aceptar las tareas asignadas por el coordinador del grupo y su realización de manera adecuada en tiempo y forma.
La comunicación a través del foro y la mensajería interna ha presentado dificultades notables en la realización del trabajo, se debe tener en cuenta que se trataba de un grupo que nunca antes había trabajado unido, donde la mayoría ni siquiera nos conocemos en persona y donde hemos echado de menos una reunión previa en torno a una mesa donde analizar el ejercicio, distribuir tareas y, a través del lenguaje gestual, tener bastante claro como “atacaba” cada uno su parte del pastel. Pero no ha habido reunión, nos hemos tenido que amoldar a las herramientas de comunicación propias de la enseñanza online, y en mi opinión hemos superado esa dificultad con suficiencia. 
El tutor ha distribuido las dos tareas en sendos equipos, que a su vez se han coordinado entre sí, repartiendo el trabajo entre ellos y responsabilizándose de la materia en cuestión, enviándonos periódicamente entre nosotros borradores para unificar criterios, tales como, fechas, duración, materiales, etc. y consiguiendo un producto final mas que aceptable, teniendo en cuenta esa primera vez y tratándose de un tema, digamos que ficticio, donde ajustándonos a las guías de los textos, hemos tenido que inventar una serie de circunstancias, que en la realidad ya existirían, y desde luego y fundamental una materia donde la mayoría éramos profanos, muy distinto a las materias que impartimos habitualmente, las cuales conocemos en profundidad.
La experiencia con todo y con eso, me ha parecido altamente positiva, con un resultado final más que aceptable y con el convencimiento de que una nueva colaboración nos resultaría mucho más sencilla de encarar a todos.
Para finalizar, el hecho de que el tutor participe en el diseño del proyecto que va a tutorizar, que lo conozca desde su alumbramiento, resulta a mi modo de ver, muy beneficioso para el posterior desarrollo del mismo, y que sin ser algo que habitualmente sea responsabilidad suya, su inclusión en esta tarea, le facilitará finalmente su acción tutorial.