ESTRATEGIAS PARA AFRONTAR SITUACIONES CONFLICTIVAS EN UN CURSO DE LAS FA´S EN MODALIDAD ELEARNING

Los tutores on-line han de tener una formación lo más completa y específica posible para poder desempeñar los distintos roles que en un momento dado deben afrontar. Entre otras cosas deben manejar una serie de estrategias de enseñanza  acordes al modelo de educación virtual en el que estamos trabajando.

Saber dirigir a los estudiantes en su proceso de formación y facilitar la comunicación entre ellos y con el tutor mismo, requiere el manejo de habilidades que le ayuden a solucionar las situaciones de conflicto que se puedan presentar.


Algo muy importante para comenzar es recordar que en el entorno virtual en general, y en el de las FA´S quizá con mayor relevancia, es la existencia de una serie de reglas de netiquette que todos los usuarios han de respetar  como, por ejemplo, no abusar del poder jerárquico que uno tenga, no realizar comentarios de tipo político, social y/o religioso que puedan ofender a los participantes, ser cordiales, respetuosos, breves, concisos y acatar las normas de desarrollo del curso en cuanto a presentación de actividades, evaluación, etc…

Entre las habilidades que un tutor debe poseer en el desarrollo de un curso on-line señalamos:




– Capacidad de liderazgo: ser consciente de cómo recuperarlo si en alguna ocasión  éste se encuentra amenazado.






– Capacidad de motivación: saber motivar a los alumnos cuando pueda existir la posibilidad de que estos pierdan su interés y seguir manteniendo su rendimiento en el desarrollo del curso.





– Capacidad de persuasión: ante el posible abandono del curso por parte de algún alumno, saber como reconducirlo para que desestime esta opción y se mantenga firme en la consecución del objetivo final.



– Capacidad de mediación: ante alguna situación que pueda producir controversia aislamiento o interfiera en el normal desarrollo del curso, el tutor deberá manejar con mucha habilidad la situación para evitar que se vuelva a producir y dejar clara la postura general del curso y por lo tanto del grupo.
El tutor debe desde el principio plantear una serie de objetivos de aprendizaje que deben ser flexibles y alcanzables. Su liderazgo no debe ser autoritario, sino todo lo contrario, participativo y accesible pero, dejando claras las normas de relación que toda la comunidad deberá respetar. Es muy importante que realice tareas de motivación para la participación de los alumnos creando un entorno amigable y distendido que sirva para animar y aumentar el aprendizaje.

En resumen, el profesor-tutor además de tener competencias científicas, tecnológicas y didácticas debe adquirir otras competencias en los campos de la comunicación y de la psicología para poder liderar y gestionar una comunidad de aprendizaje de la que será el responsable.