Las mejores estrategias para dinamizar con éxito un curso de las FAS en modalidad eLearning

 
Un curso de eLearning requiere un esfuerzo adicional en el trabajo diario, pues a las actividades habituales se suman las de un curso online. Si el alumno está motivado, el tutor del curso parte con ventaja, pero si la formación se realiza de forma impuesta surgen complicaciones para el profesor.
En un estamento claramente jerarquizado como las FAS la exigencia de hacer un curso (normalmente por el destino que se ocupa) supone una motivación más que suficiente, ya que para poder ocupar una vacante que en la mayoría de los casos se ha elegido, se necesita adquirir el perfil adecuado. Cuando un destino se ocupa de modo forzoso normalmente es porque el perfil adquirido con anterioridad en la realización de otros cursos hace que esa persona ocupe ese puesto para el que está capacitado.
La tutorización online en un curso de las FAS puede ser distinta si el tutor es militar o civil. Si el tutor es militar es probable que exista cierta rigidez de trato en algún momento. En cualquier caso no debe olvidarse que al hacer un curso, el profesor tiene la autoridad que le confiere su rol de tutor y los alumnos aun cuando sean más antiguos deben respetar eso.
En la dinamización en e-Learning el lenguaje escrito adquiere total  protagonismo. Es importante que se realice una comunicación apropiada utilizando una expresión clara, concisa y correcta. Se deben seguir las reglas de etiqueta en la red (netiquette) teniendo en cuenta además las particularidades propias de las FAS (tratamiento de saludo y despedida, tratamiento de cortesía empleando el usted,etc)
En mi opinión y para crear un clima de confianza es adecuado establecer grupos de trabajo de similares empleos para que los alumnos se sientan al mismo nivel y la participación se fomente. La dinamización si bien depende del tutor se produce si los alumnos participan.
Las indicaciones sobre las actividades (cuáles y son y cuándo y dónde hay que entregarlas) deben ser claras y expresarlas al principio de la unidad didáctica, de ese modo los estudiantes pueden organizar su tiempo y se consigue que se entreguen adecuadamente las tareas.
Si se abre un foro de dudas el alumno siente que el tutor está presente cuando lo necesite y puede participar más motivado. Para eso es importante que el tutor responda a los mensajes (a los de los foros creados o a los mensajes internos) tan pronto como pueda, de ese modo se estimula la motivación de los alumnos en el curso, no siente que habla para nadie, se siente acompañado en el proceso de aprendizaje del curso.
El uso de una actividad lúdica al inicio de una unidad didáctica en la que se haga participar a todo el grupo permite que se rompa el hielo y al hacerlo divertido el estudiante se predispone a favor (aun cuando piense que es una tontería), esto puede hacer de paso que se aprenda alguna técnica que se necesita en otras actividades más formales y que se tengan que realizar después. En cualquier caso no conviene abusar de esta práctica, pues la seriedad de un curso también le confiere prestigio y éxito de participación.
Nombrar periódicamente a uno de los alumnos como tutor de un foro permite que la implicación aumente y los objetivos se consigan. Además aumenta la unidad de grupo, pues al saber los alumnos que ese rol les puede tocar a cualquiera de ellos es muy probable que traten de hacérselo fácil al tutor en prácticas.
El tutor debe ser siempre respetuoso con los alumnos y emplear técnicas de motivación pública o privadamente (en los foros o en correo interno de la plataforma) según requiera cada caso. Es importante que el estímulo se dé tanto a los desanimados como a los que son muy participativos. Lo que no funciona debe mejorarse y lo que sí debe mantenerse y aumentarse si es posible.
El profesor debe recordar que es el líder y debe hacerse valer si fuera necesario, siempre manteniendo la calma y la corrección, especialmente si ha de mediar en un conflicto generado entre estudiantes.
Cuando se dirija a un alumno es muy importante que utilice su nombre de pila para hacerse más cercano y que el alumno sienta que se le tiene en cuenta y se le conoce. En el caso de que sea un superior se debe utilizar el tratamiento protocolario del Ejército pues ese es el modo educado que se requiere y espera y el que va a recibir adecuadamente en el mensaje el estudiante. Si no fuera así podrían producirse problemas de liderazgo.
Al escribir siempre debe hacerse en positivo y en activa. La negación o la frase pasiva se perciben de modo contrario al deseado (un ejemplo de ello está en la anécdota de Nixon cuando fue entrevistado por el escándalo Watergate y dijo “No soy un chorizo” e inmediatamente todo el mundo pensó que lo era).
También es importante escribir en presente y no en pasado o futuro cuando se está motivando o convenciendo y por supuesto cuando se lidera, así se consigue crear inmediatez y no pensar en algo lejano que no le afecta al alumno.
La inclusión de una foto en el perfil de cada uno hace que se haga más real la presencia en el curso y la participación se fomente, pues parece que realmente hablas realmente con otra persona.
La inclusión de un lugar de esparcimiento como la cafetería virtual, es útil a muchos alumnos. En un ambiente distendido se forjan relaciones sociales que cohesionan el grupo. Aunque es importante recordar que a todo el mundo no le gusta este tipo de relación virtual y prefiere ceñirse al ámbito académico, lo cual es muy respetable y no debe considerarse como una falta de compañerismo ni de aislamiento, siempre y cuando las actividades se manden como corresponda y se realice el trabajo colaborativo que se requiere.
La dinamización de un grupo a veces no depende sólo del tutor, hay alumnos que arrastran al conjunto. Si se detecta a un alumno así, se puede aprovechar a favor del profesor, sin abusar de él para que siga estando motivado.
Cuando el tutor intervenga para que se participe, es una buena táctica terminar con una pregunta, de modo que se cree la obligación de contestar y crear una línea de discusión.
Por último, la plataforma virtual con la que se cuenta también puede facilitar la dinamización de un curso. Cuanto más accesible, mejor diseñada y fácil sea de utilizar, mejor será el resultado que se obtenga en la participación.