“Cross Cultural Awareness y las reglas de netiquette en las FAS”

                Todos los que hemos viajado a países donde teníamos que poner en práctica nuestras destrezas lingüísticas en otros idiomas, o los tratamientos de cortesía con otros extranjeros, hemos sufrido malentendidos por no hacer un uso correcto de la lengua, del lenguaje corporal o por la falta de conocimiento de las diferencias culturales de un país que no es el nuestro. Es, por tanto, necesario ser conscientes de que nuestra comunicación verbal, corporal y cultural son parámetros que nos definen como seres humanos y que lo que es correcto en nuestro ámbito cultural y de trabajo puede que no sea igual de conveniente en otro contexto totalmente diferente.  Es de esto de lo que trata el “Cross Cultural Awareness y las reglas de netiquette en las FAS”, título propuesto por nuestros tutores de la Universidad de Salamanca para debatir en este blog.
                Es de todos conocido el dicho: “Donde fueres haz lo que vieres”, y aunque la mayoría estamos de acuerdo en que, ciertamente, como dicen los ingleses: “In Rome do what  Romans do” (En Roma haz lo que hacen los romanos), o sea, tener como norma comportarnos como los nativos del lugar allá donde nos encontremos en el extranjero, hay veces que se producen paradojas que nos hacen plantearnos la viabilidad de dicho refrán. Uno de estos casos paradójicos apareció publicado en prensa en un artículo que relataba el comportamiento políticamente inadecuado que una oficial americana, destinada en una base militar en un país árabe, estaba teniendo. Esta militar se negaba a ponerse ninguna prenda que cubriera su pelo cuando salía de paisana a pasear por la ciudad árabe. Ella no estaba de acuerdo con la obligación, sólo para las mujeres, de cubrirse la cabeza en la calle.  Esta oficial defendía que si las libertades de su país habían logrado que las mujeres pudieran llegar a ser militares y con ello jugarse la vida, ¿Cómo iba a soportar la sumisión que suponía para ella cubrirse el rostro en un país musulmán si a un hombre no le exigían lo mismo? Ella quería ser imagen y modelo de libertad fuera y dentro de su base militar. Ser un ejemplo de los derechos conseguidos por los hombres y mujeres  americanos para un país donde no existía esa  libertad.
 Finalmente, no sé qué órdenes recibió la oficial americana al respecto.
                En cuanto a las netiquetas que se utilizan en el tratamiento de cortesía que debe regir entre los militares de distinta graduación, y entre los militares y civiles, diremos que se basan en convencionalismos tales como que el tratamiento de cortesía de un superior  hacia un subordinado difiere del tratamiento de cortesía de un subordinado con su superior. El militar con graduación  superior decidirá tutear o llamar de Vd. a su subordinado  dependiendo de la confianza que se tengan los interlocutores, pudiendo el de más graduación tutear y llamar por el nombre de pila al de menos graduación. Sin embargo, el militar de menor graduación le tratará a su superior siempre de Vd. y a sus órdenes.
                Respecto al tratamiento de cortesía entre civiles y militares también rige el grado de confianza que exista, lo cual nos llevará a la utilización del nombre de pila y al tuteo en ambas direcciones, o bien al tratamiento de Vd., también en ambas direcciones; todo depende de la confianza que se tengan los civiles y militares en cuestión. El civil  acompañará el empleo del militar con el apellido, por ejemplo: “Buenos días, Capitán Pérez, ¿cómo está Vd?.” y el militar responderá al civil con un: ”Muy bien, y Vd., Sr. García, ¿qué tal va”? O incluso el militar utilizará el nombre de pila aunque se traten de Vd. :  “Yo estoy muy bien, y Vd., Ramón, ¿cómo se encuentra?” En mi opinión, éste sería el tratamiento ideal, aunque también he visto cómo un militar tutea a un civil y éste le responde con un Vd., lo cual me parece tan poco correcto como que un oficial de grado superior tutee y llame con su nombre de pila al subordinado y éste esté obligado a responderle con Vd.
                En fin, acabemos con una pequeña anécdota: Un antiguo general español estaba dando la bienvenida a un general francés y le dijo: “Je suis charmant” (Soy encantador) en lugar del saludo oportuno: “Enchanté” (Encantado), a lo cual el general francés le respondió con ligera sorna: “Bien sûr, Général” (Sin lugar a dudas, General).  
¿Quién no tiene alguna pequeña anécdota de transgresión cultural?
“You’ve got the floor” –  (Vds. tienen la palabra).