Inicio » Máster 2015 » BUSCANDO POR BUSCAR
Jun
14

BUSCANDO POR BUSCAR

“El que solo busca la salida no entiende el laberinto, y, aunque la encuentre, saldrá sin haberlo entendido.”

José Bergamín

Un tema central en cualquier laberinto es la búsqueda. En algunos casos, de la salida, pero en otros, quién sabe. Porque a veces en un laberinto solo sabemos (o al menos eso queremos creer) que hay algo que espera en alguna parte, que nos es desconocido, pero que si encontramos nos permitirá nuevas posibilidades antes vedadas.

La idea anterior presupone la cosificación de ese algo. De partida, llamarlo “algo” lo convierte ya en un objeto, al menos para quien busca. La búsqueda se convierte así, en la búsqueda de algo físico, concreto, palpable. La búsqueda del Santo Grial partía del hecho de que ese Grial existía; el cáliz que, en la tradición Cristiana, Jesús utilizó durante la Última Cena y luego le habría entregado en custodia a José de Arimatea. La búsqueda de ese objeto, de ese cáliz ha sumido en laberínticos lances a muchísimas personas, tanto en el mundo de la literatura, como en el de la realidad.

¿Y si el algo buscado no fuese necesariamente un objeto? Muchos han buscado cosas no palpables en este laberinto que es la Vida, como el valor que buscaba el león del cuento “El maravilloso mago de Oz” (otra historia con un laberinto, por cierto. ¿O acaso no es también un laberinto impuesto, el famoso camino amarillo que Dorothy debe seguir?) En otros casos, la búsqueda arroja resultados inesperados y quien busca, puede finalmente, por ejemplo, “encontrarse a sí mismo”, aunque no haya sido eso lo que originó su búsqueda.

¿Pero y si fuésemos un poco más allá aún? ¿Y si en lugar de buscar una virtud, elemento de identidad, habilidad o similar, pasáramos (para usar una expresión medio de moda) a un nivel “meta”? En otras palabras ¿Y si lo que buscásemos fuese la búsqueda en sí?

Porque fue esto un poco lo que me ocurrió durante el Módulo C “Catalogación, Gestión y Búsqueda de la Información en eLearning”, en el que entre una cantidad que juzgo casi abrumadora de asignaciones, tuve que realizar una infografía. Ya la primera instrucción al respecto era medio laberíntica: “El alumno creará una infografía sobre búsqueda de contenidos digitales: fuentes de información, estrategias de búsqueda, motores, metabuscadores, licencias, etc. Hay que tener en cuenta que la infografía es la representación gráfica de la búsqueda realizada, dando importancia tanto al trabajo de búsqueda como a su correcta representación gráfica”.

Cuando fui a colocar la merecida pregunta de clarificación en el foro correspondiente, ya otra compañera la había hecho antes (¡no estoy solo en el laberinto!) y nuestra amable tutora ayudó a desenredar un poco la madeja. Lo que saqué medio en claro de su respuesta es que tenia que hacer una infografía sobre el proceso de buscar contenidos digitales en Internet, para lo cual –elemental, mi querido laberinto– había que hacer una búsqueda en Internet sobre búsqueda de contenidos digitales en Internet. ¿Más recursivo aún, o está bueno así?

El caso es que decidí hacer uso una vez más de mi ya medio conocida herramienta de elaboración de infografías Piktochart, cuyo aprendizaje ya había sufrido algo en el Módulo B1 como referí en mi entrada anterior en este blog “Un poco de juego en el laberinto”. Recurrí a Piktochart en la creencia de que ya la dominaba, pero estas cosas de tecnología tienen maneras muy creativas y hasta crueles de recordarte que no, que aún te encuentras en mera etapa de aprendiz principiante y que todavía te falta mucho para poder esgrimir ese verbo “dominar” de manera apropiada.

Pero bueno, para concluir el relato, digamos que después de unos tres días de ensayos y lidia terminé mi infografía sobre la búsqueda de contenidos digitales, que a continuación someto a su consideración:

https://magic.piktochart.com/embed/6584473-busqueda-contenidos-digitales

Comentarios cerrados.