Si algo hemos aprendido a lo largo de este Máster, es la importancia capital de la formación en la calidad de la educación, pero también en la motivación y el bienestar de los docentes. Formarse de manera permanente supone un esfuerzo extra, pero también ayuda a abrir el foco y a reflexionar sobre la práctica docente. En este caso, por tratarse de un ámbito bastante desconocido y relativamente reciente, nos preguntábamos si sería necesario que los docentes recibiesen formación específica para poder trabajar esta competencia.

De este modo, con esta segunda pregunta, pretendíamos identificar, de manera cooperativa, algunas de los rasgos o capacidades que debe tener un docente para poder trabajar el Pensamiento Computacional en el aula.

Algunas de ellas fueron:

    • Creatividad, para poder desarrollar actividades diferentes que potencien la imaginación, la propia creatividad y el pensamiento en los alumnos.
    • Formación en Pensamiento Computacional. Resulta obvio que para poder trabajar el Pensamiento Computacional, el docente debe estar formado.
    • Vocación. Este aspecto es fundamental, ya que un profesor con vocación, estará mucho más motivado y con ganas de trabajar e innovar en sus metodologías para lograr el mejor aprendizaje de sus alumnos.
    • Cambio de pensamientoactitud positiva hacia la incorporación de las TIC en el aula.
    • La capacidad de análisis en el docente es esencial para que pueda guiar a sus alumnos y ayudarles a descomponer un problema complejo en otros más simples, para ayudarles a generalizar las soluciones encontradas y que puedan general modelos y patrones para otros problemas. 
    • Formación de base. Es el elemento fundamental para que se puedan integrar nuevas metodologías en las aulas. Para poder innovar, el profesor debe tener una correcta formación, que le sirva para poder aprender las técnicas necesarias para poder desenvolverse en el aula y hacer frente a los nuevos retos. Durante el debate se planteó la posibilidad de que la Universidad pudiera convertirse en el punto de inflexión para que este nuevo perfil de maestro, poco a poco vaya ayudando a transformar a aquellos docentes “tradicionales” forjando en ellos una nueva manera de pensar y de vivir la educación. 
    • Promover el aprendizaje experiencial, planteando a los alumnos retos y situaciones reales de resolución de problemas, de manera que puedan dar respuestas e influir en su propio entorno personal, social y educativo. 
    • Promover el trabajo colaborativo es ya uno de los retos fundamentales de la educación. En la sociedad actual es tan importante construir conocimientos como la difusión