¿Por qué introducir el Pensamiento Computacional en la escuela? De entrada hay que pensar en los beneficios y en los inconvenientes. Esta primera pregunta, trata de enmarcar cuáles son los beneficios que el trabajo con Pensamiento Computacional produce en el niño y en su aprendizaje; porque la educación debe contribuir al desarrollo integral del niño y, como educadores, no podemos perder este norte. 

Las principales conclusiones a las que llegamos durante el debate fueron las siguientes:

  • Ayuda al niño a desarrollarse emocionalmente.
  • Favorece la capacidad de resolución de problemas por si mismo; ya que el trabajo con Pensamiento Computacional le proporciona autonomía para gestionar sus problemas; entenderlos desde su origen; y, pensar por si mismo para solucionarlos.
  • Como continuación al punto anterior, podemos afirmar que contribuye al desarrollo emocional del niño y a mejorar el autoconcepto y la autoestima del alumno, al ayudarle a adquirir herramientas extra que incrementan sus capacidades. 
  • Potencia el desarrollo de una lógica interna en cualquier razonamiento.
  • Impulsa la creatividad, algo trascendental tanto para su adecuado desarrollo como para la vida personal y profesional adulta. La creatividad puede trasladarse a cualquier ámbito de la vida. 
  • Reconcilia al niño con el concepto de lo humanista, ya que tienen que pensar de manera interdisciplinar para solucionar los problemas.
  • Capacidad de abstracción y modelizar. Potencia la capacidad de dividir un problema grande en pequeñas dimensiones para solucionarlo de manera más efectiva.
  • Eficiencia y eficacia para resolver problemas y para trasladarlo a otra situación. Las soluciones a muchos problemas son múltiples, por ello es importante que aprendan que la solución más adecuada en cada momento es la que con menor coste y con los recursos disponibles, resuelva mejor la situación o el problema a resolver.
  • Cambio de un rol de consumidor a un rol de productor. No tenemos que explicar aquí con mucha profundidad la importancia de este cambio de roles que es vital para el aprendizaje significativo. La experiencia propia y las sucesivas experiencias que se van acumulando mejoran la percepción sobre el aprendizaje, permiten mejorar las conexiones entre los conceptos, los procedimientos y las actitudes aprehendidas y deben ser por tanto un motor de un aula activa. 
  • Ayuda a entender el mundo que le rodea. La mejora en la capacidad de análisis, modifica la percepción acerca del mundo que nos rodea y contribuye a hacernos más capaces para influir en nuestro entorno y mejorarlo.