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jul
14

Ecosistemas Sociales

Dentro de la Sociedad del Conocimiento y de la Información, cada uno de nosotros hemos construido, muchas veces sin darnos cuenta, nuestro propio ecosistema social basado en herramientas de la Web 2.0. La llegada de los smartphones y la mejora en la tecnología de las redes de información ha permitido una alta penetración de los dispositivos móviles en la sociedad, acercando nuestro ecosistema social a todos los ámbitos de nuestra vida.

Cada vez es más habitual mantener al menos un perfil en alguna de las muchas redes sociales que existen en la actualidad, pudiendo distinguir dos tipos fundamentales: los perfiles profesionales y los perfiles personales. Aunque a simple vista existe una clara separación entre ambos tipos de perfiles, en términos globales la identidad profesional y la identidad personal se unen para formar nuestra identidad digital. Cuando el usuario es consciente de que posee una identidad digital que debe tratar de cuidar y mantener, es cuando realmente comienza a dar forma a su propio ecosistema social.

Al igual que ocurre en cualquier ecosistema natural, nuestro ecosistema social evoluciona a lo largo del tiempo a partir de la interacción de los factores bióticos y abióticos. En el caso del ecosistema social consideraremos factores bióticos a las herramientas 2.0 y a las personas que conforman nuestra red social como especies que interactúan entre sí. Como factores abióticos cabe destacar la tecnología en sí, cuya rápida evolución afecta a las herramientas del ecosistema de tal forma que puede provocar que queden obsoletas y se extingan.

Debido al carácter personal que tienen los ecosistemas sociales y a la gran cantidad de especies (herramientas 2.0) que aparecen cada año, existe una gran diversidad de ecosistemas pero todos ellos comparten un mismo objetivo, gestionar nuestra información en Internet, nuestra identidad digital. Por este motivo las especies del ecosistema social se relacionan entre sí, estableciendo conexiones que permiten que la información fluya entre las diferentes herramientas 2.0.

El éxito de una herramienta social en la actualidad radica principalmente en un factor: la sencillez para incorporarla a los ecosistemas sociales existentes. Existen otros factores que influyen en el éxito o fracaso de este tipo de herramientas pero actualmente, una herramienta 2.0 que no permite su conexión con otras ya existentes está avocada al fracaso en la mayoría de los casos. Además, un claro indicador del éxito de una herramienta social es la cantidad de herramientas que incorporan métodos para establecer conexiones con ella.

Debemos estar agusto con nuestro ecosistema social, cuidarlo y mantenerlo para que refleje lo que nosotros queremos. No sirve de nada tener un buen perfil en LinkedIn dentro de nuestro ecosistema social si luego no cuidamos el resto de componentes. La diferencia entre los personal y lo profesional no existe, solo son componentes del ecosistema, si alguien llega a nuestro perfil profesional es muy fácil que encuentre nuestra cuenta personal de Twitter o nuestro perfil gráfico en Pinterest o Instagram a pesar de que no tengamos una conexión explícita entre dichos componentes.

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